Cómo conducir en caso de gota fría

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El fenómeno meteorológico conocido como gota fría se crea cuando una corriente de aire frío polar choca con el aire cálido y lo rodea completamente. Esto da lugar a tormentas copiosas en la que pueden caer hasta 200 litros por metro cuadrado, haciendo que conducir sea prácticamente imposible.

Es más, en caso de gota fría lo mejor es no coger el coche. Hacerlo sería una temeridad.

Solo se recomienda mover el coche para apartarlo de una vega o de una zona baja con riesgo a inundarse.

Consejo 1: No conduzcas

Si se acerca una tormenta o ya la tienes encima, evita en la medida de lo posible coger el coche. Normalmente estas tormentas pasan rápido y lo más sensato es esperar a que pase la tormenta poniéndose a salvo.

Además, conducir con la poca visibilidad que generan estos fenómenos puede ser bastante peligroso. A lo que tienes que sumar a los otros conductores que andarán por ahí bastante nerviosos.

Consejo 2: Luces y distancia de seguridad

En situaciones como esta está permitido el uso de las antinieblas junto con las de cruce, no solo para ver sino para que te vean.

Y más importante aún, incrementa la distancia de seguridad. Sobre agua, los neumáticos siempre necesitan más metros para detener el vehículo completamente. Tendrás que dejar el triple de distancia de seguridad del que usas habitualmente.

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Consejo 3: No cruces cursos de agua

No importa que pases por ahí a diario y que conozcas ese paso muy bien, ahora puede tener 10 centímetros más y superar la línea de flotación del coche, que está solo unos centímetros por encima del suelo del habitáculo. El agua suele llevar mucha más fuerza de lo que parece y, si rebasa la altura mencionada, comenzará a arrastrar al vehículo.

 

Consejo 4: Si tu coche es arrastrado por el agua…

Si ves que viene una riada y no podrás mover el coche, abandona el vehículo. Si aún así esta te sorprende, debes abrocharte el cinturón para evitar golpes y esperar. Solo podrás salir del coche cuando este esté parado y no intentes abrir ninguna puerta.

Si te pilla una riada dentro del coche, hay que esperar a que se llene el coche de agua y luego salir por una puerta o una ventana. Una vez fuera, siempre hay que nadar a favor de la corriente.

Consejo 5: Vé despacio

Si una lluvia extrema te sorprende conduciendo, evita al máximo las zonas donde el agua está embalsada, si caes en una de esas zonas harás aquaplaning. Notarás que el eje delantero está flotando -la dirección suele vibrar-, y que el coche no está en tus manos. En ese caso, sujeta con fuerza el volante y asegúrate de que está completamente recto. Si no, cuando las ruedas de delante aterricen sobre el asfalto, tu coche puede hacer un giro brusco y sobrevirar.

 

 


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